Una enfermedad crónica del tejido graso, aún demasiado a menudo confundida con un simple sobrepeso. Esto es lo que necesitas para reconocerlo y actuar.
Se estima que el lipedema afecta a alrededor de una de cada diez mujeres y, sin embargo, rara vez se diagnostica en la primera consulta.
El lipedema es una enfermedad crónica y progresiva del tejido adiposo. No es solo estético: implica una acumulación anormal de grasa junto con dolor y otros síntomas reales. Afecta casi exclusivamente a mujeres. Su rasgo más reconocible es una distribución desproporcionada de la grasa en las extremidades —sobre todo las piernas, a veces los brazos— mientras que las manos y los pies quedan respetados, creando el típico efecto de «brazalete» en muñecas y tobillos.
El lipedema es grasa dolorosa, simétrica y resistente a la dieta, localizada en las extremidades, que respeta manos y pies.
Destacan dos factores: una predisposición genética (muchas pacientes tienen una familiar de primer grado también afectada) y una influencia hormonal —suele aparecer o agravarse en la pubertad, el embarazo o la menopausia.
La confusión es frecuente y ambas pueden coexistir. Pero el dolor, los hematomas fáciles, el efecto de brazalete y la resistencia a la dieta orientan hacia el lipedema. Por eso importa la exploración por un profesional formado.
El diagnóstico es principalmente clínico; ninguna prueba de imagen lo confirma por sí sola. Esta página es informativa y no sustituye el consejo médico.
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